Dolor
.
Luz perdida en su cuerpo
y en la huída un lecho vacío:
el mundo.
.
(Víktor Gómez)
.

Vendrá sin previo aviso.
Asido del fino hilo
que separa los mundos
hallará hueco.
.
Su tornado vaciará cunas
para hundirlas
en llagas efervescentes:
.
la sombra.
(Ana Mª Espinosa)
.
.
El vientre vacío
pechos de leche
pechos de leche
.
..........solos
La muerte
..........solos
La muerte
.
.......................pasea impune
.......................pasea impune
´.
en la quietud
en la quietud
.
de la mirada
de la mirada
.
...........inmóvil
Pequeño palestino
...........inmóvil
Pequeño palestino
.
dormido
dormido
.
...........¡ no !
asesinado.
...........¡ no !
asesinado.
.
(Antonio Martínez I Ferrer)
.
Etiquetas: Poemas ENTRE AMIGOS

6 comentarios:
ANA:
Qué bueno,
irse al descanso
en la fatiga
en el sueño
que nada esta acabado,
que somos,
entre tanto
desamparo y locura
hijos del
sobresalto y la ira,
también del abrazo.
Qué bueno,
verse aquí
acunado.
Y en la replica
y en el querer
hacer un puente
de brazos y versos
qué bueno
sentir que
que
que nos movemos
a trancas
y barrancas,
balbuciendo.
La sombra
acata la mañana
clara
del habla
de la esperanza,
de tu sal
de la palabra
que salta
hacia los ahogados.
Tu Viktor
Cada dia creciendo,me encanta la musica y el contenido para no irse......
Tengo un amigo para el pudor o la vergüenza; callo y habla él , si lo que quiero decir no se ajusta a las reglas del decoro, a la imagen que tanto me costó modelar. Mi abuela dice que eso es cobardía, inmadurez: ¡Qué sabrá ella de los invisibles!
Bueno, pues mi natural y a veces extremo compañero, me dice que te diga que ayer entró a leer tu blog. Se detuvo en esta entrada porque le pareció "teta" (ya ves que cosas se le ocurren). Me comenta, cómo le pone ver por los agujeros, las relaciones que estableces entre lo que proponen dos hombres, casi tránsito carnal -dice- aunque daría lo mismo si fuesen dos mujeres; quizá porque lo escrito no tiene orientación. Es tonto. Disfruta más con los prolegómenos, imaginando el proceso que te lleva a fusionar tres cuerpos, tan dispares (recuerda que le falta perspectiva: Insana costumbre de observar por las aberturas que taladra).
Con frecuencia le llevo la contraria, desearía poner en sus ojos un poco de sensibilidad, dulcificar su áspero vocabulario con palabras o imágenes claras, pero nos conocemos desde siempre y cada cual tiene su espacio. Sigue: “Ana tiene un poder que, posiblemente, desconoce. Maneja la evocación con tanta sensualidad, que no puedo impedir somatizar sus obras” En otros labios esas palabras podrían significar que tras la lectura, se le incrementa un atardecer en la espalda o que se le disloca algún hueso bello, pero no es el caso. Su embudo se estrecha en el punto exacto donde el placer se despereza: ¡Qué hombre, por Dios, qué hombre!
Detrás de él entré yo, para saber exactamente de qué hablaba. Primero el “poemínimo” de Víctor, tan denso y bien pactado entre la brevedad y el mensaje. Tus versos que hacen de papel calco y traspasan lo escrito, tiñendo de color espinosa al poema de Antonio. Ya te vi otras veces urdir con cáñamos asimétricos, cestas que la belleza homologaría sin pestañeo. Pero esta vez, para regocijo de mi amigo, no encuentro una expresión más rotunda que su “teta” para describir lo que muestras. Lee los tres poemas seguidos, podrían ser un único texto, algo concebido por un poeta tricéfalo, un curso continuado de instantáneas disparadas desde un gran angular: “El mundo, cunas vacías, pequeño palestino dormido” ¡Tienen tanto sentido unidos por tu intuición! No puedo evitar el reflejo de su dentellada en mí.
Me dice éste que te de su número de teléfono: Olvídalo. Tú llámame a mí y si algo le quieres decir yo se lo transmito. Eso sí, un beso fuerte de los dos.
Julio
Víktor:
Casi un silencio en el que se contiene lo esencial.Decir lo justo como efecto de trastienda
todo aquello gestado antes en la mente.
Son regalos:la lucidez de la brevedad, la brevedad de lo sublime.
América:
Pero qué grata y refrescante,
chispeante, flamenca tu visita
América. Ole por ti.Gracias por tu presencia. Estás en tu casa.
Julio:
Vamos, que no me extiendo, que me dejas caos, muda, siempre sorprendida, prendida de tu intelecto travieso, atravesado
de arte. Pero qué arte. No se puede escribir mejor.
Ya sabes que te la guardo.
Estate pendiente de las mirillas o los ojos de las cerraduras.
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