PINTANDO VERSOS

ANA MARIA ESPINOSA(Carla Herrera)

viernes, 9 de noviembre de 2007

Balance de Julio Obeso.Cuadernos Caudales de Poesía I



Balance

*

Amamos más cuando perdemos.

El olvido, la omisión,

no asistir a la cena,

son privilegios del amor blindado.

Desayunar desde la cama

o despertar sobre un nenúfar,

son dos colores interesantes

para pintar la salita.

*

Cuadernos Caudales de Poesía I

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4 comentarios:

Blogger Sandra Garrido ha dicho...

Buena selección la que siempre haces Ana, y yo que aún no he visto los cuadernillos, jooo, tengo unas ganas.
Ya me hubiera gustado estar en valencia y conocerte en persona, pero en fin ahora es otro momento y ya habrá otros.

Un abrazo

9 de noviembre de 2007, 19:33  
Blogger Matilde Selva ha dicho...

jejejje Yo la conocí en directo, y es estupenda. Una desconocida (hasta el día 3 en la librería Primado) sentada a mi derecha durante la cena, con la que no tuve problemas en conectar, curiosamente, por el mundo de los sueños en la poesía. Suave y firme al mismo tiempo, como la seda.

Nunca mejor dicho...conocer para juzgar.

Y el poema, qué decir, me encanta, en especial el final. Quién sabe... elige bien.

Un abrazo

9 de noviembre de 2007, 21:01  
Blogger Viktor Gómez ha dicho...

Julio entreteje con nubes y piedras un celebrador cuerpo del mundo, del presente, del amor dado.

Y su poesía cae
como lluvia sobre los yermos campos de la espera.

Ana, qué buen ojo, qué sensibilidad tienes para la lectopoética.

Tu Viktor

10 de noviembre de 2007, 12:08  
Blogger Julio Obeso González ha dicho...

Vamos a cerrar los ojos. El sur es benévolo hoy: Una suave brisa, toda su luz y la tarde desvaneciéndose como una gran diva en la escena cumbre.
Ana está sentada en un banco del parque, inclinada sobre sus rodillas donde se apoya una libreta, escribe. Sus ojos van continuamente del papel a Peter Parker que, mientras ella resolvía el otoño:
"una hoja que cumple el ciclo
sabiéndose parte de un árbol
de una alfombra de oro
del río que la lleva
del poeta que la canta"; ha salvado al mundo dos veces y, ya se dispone a balancearse otra vez, entre los edificios altos de su Manhattan infancia.
Pasa página mientras endereza la espalda y la historia recorre tres viñetas más: ¿De dónde sacará tanta tela de araña? Mañana, los hombres que cuidan de la limpieza tendrán trabajo extra. El columpio parece una gran mosca con tirantes y las sombrillas cónicas, tiovivos. Ana avanza por una página en blanco, la rotura. Va dejando en los surcos semillas germinadas, cañas de indias serán mañana o leyendas que expliquen cuadros:
"Toda la luz queda
al límite de esta celda
donde ojos tiernos devoran
en la frontera"
Peter está de vuelta y pone sobre la libreta su último trofeo, ha sido tan intenso el día que no recuerda si esa piedra se la arrebató a alguien con ocho cabezas, o fue un regalo del agradecido domador de dinosaurios.
La tarde definitivamente no se recupera, la luz se pierde o se hace tono pastel sobre el sur.Una suave brisa pilota el regreso. En un último esfuerzo, la magia, transforma a Parker en Pan. La noche será larga, los niños perdidos, Garfio y un cocodrilo puntual, esperan.

Julio

12 de noviembre de 2007, 7:08  

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