PINTANDO VERSOS

ANA MARIA ESPINOSA(Carla Herrera)

lunes, 27 de agosto de 2007

Salus per Acquam

*
*

"Amnesia in litteris"
Antonio Méndez:


* *


Tras leer "Amnesia in litteris"
de Antonio Méndez.


Salus per Acquam


Fruto.


Una pequeña raíz sobrevive.


Es la promesa.


La esperanza duerme.


Siempre extiende sus desiertos el vacío.


**

No llega el agua.

*

¡Hasta las nubes emigran!.


¡Ciega tanta luz estéril,


tanta avidez, tanto desecho!.

*

*

En un botón desconectamos

y echamos sales y aceites esenciales
*

en el jacuzzi.


Los pájaros cantan en otras latitudes.

*

Ana María Espinosa.

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3 comentarios:

Blogger Viktor Gómez ha dicho...

Toucheeee !!.

Vaya, a ver. Si no se puede decir nada que añada, sume, mejor escuchar en silencio.

Ana, es una excelente relectura, un buen salto.



Un abrazote,

Tu Victor

27 de agosto de 2007, 13:44  
Blogger Julio Obeso González ha dicho...

"Viento en los surcos ciegos
y resecos.
Sabe
algo más que quien oye
cómo se siembra azar
desnudo. Silba
para que no despierte
hasta que no se olvide
para siempre.
Sin luz
prometen también fruto"
(Antonio Méndez Rubio)

Fruto.

Una pequeña raíz sobrevive.

Es la promesa.

La esperanza duerme.

Siempre extiende sus desiertos el vacío.

**

No llega el agua.

*

¡Hasta las nubes emigran!.


¡Ciega tanta luz estéril,


tanta avidez, tanto desecho!.
*

*

En un botón desconectamos

y echamos sales y aceites esenciales
*

en el jacuzzi.

Los pájaros cantan en otras latitudes.

*

(Ana María Espinosa)

Pues yo no deseo callar, pocas combinaciones me provocan más que la belleza y la inteligencia; el sentimiento construido sobre el rescoldo, y no desde el paréntesis que ocupan las mariposas.
¿Sabes? Hubo un pacto entre la tierra y los mares:"Sólo llorarían hasta la costa" Su sal, no más allá de las arenas. Ocurrió entonces lo del primer árbol con un hijo redondo de carne dulce, pulpa de lluvia. Trajo consigo, bajo su brazo de fruto, minúsculas esperanzas; nombres claros para la memoria de los siglos."Una pequeña raíz sobrevive" y se pueblan de gemas los áridos, visible punto de cruz para cualquier órbita interesada. El cotilleo de las aves propaga su alma.
El más azul de los océanos, muerde su labio marítimo: Ha visto las flores, llegaron tras la tempestad hilvanadas de espuma. Ella lo sabe, vio asomar su melena de burbuja por encima del cantil. Espera a la noche y deja en su seno un coral perfecto. Ya cada cual con sus brotes: "Los pájaros cantan en otras latitudes"
Mi querida Ana,he de contradecir al Levantinos, desde los primeros poemas que te leí en Poesía Pura hasta aquí, no hay un salto; sí una lánguida evolución, un tiempo marcado por las estaciones, que ahora miran con orgullo la eclosión de tus palabras.
Mi más úrsido y admirado abrazo.
Julio

28 de agosto de 2007, 18:42  
Blogger Ana Maria Espinosa ha dicho...

Víktor:
Gracias por compartir
y mostrar caminos
con tanto apoyo y cariño.
El mismo que sumamos
a nuestros días.

Julio:
Lo tuyo...
esa prosa po-ética...
me la reservo para saborearla
bajo el árbol y dejar fruto.
Compruebo que por tus latitudes
los ruiseñores sueñan.
"Un hijo redondo de carne dulce..."
¡Es lo más her-moso que he oído en
mucho tiempo!, hermano-Oso.

Os quiere
esta aprendiz
del verso.

30 de agosto de 2007, 11:05  

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